Soy una chica de 16 años, alegre y divertida pero a la que a la vez su pasado le atormenta y la que quiere compartir su día a día y sus problemas para así ayudar a los demás y sobre todo a si misma.
miércoles, 28 de mayo de 2014
27.05.2014 (Martes)
Fui a Bilbao a la mañana para hacer la prematrícula ya y la verdad que cada vez me gusta más el sitio, la zona, el transporte, la cuidad... Todo en definitiva. Cada vez deseo más que me acepten allí pero ahora ya, hasta que no me den las notas finales el mes que viene y me digan el 2 de julio si me han cogido o no ya no puedo hacer nada más. Solo me toca esperar e intentar no comerme mucho la cabeza porque no quiero estar como estos días de mal.
Ahora que parecía que la ansiedad se me pasaba un poco y que iba a tener un respiro me ha vuelto a bajar la regla. Llevo más de 4 meses con la regla cada 15 días y me tiene bastante preocupada. El mes que viene tengo ginecólogo a ver que me dicen. Posiblemente estos días haya estado tan revuelta por todo esto que se me ha juntado asi que ya no me preocupa tanto.
Ayer estando en la clase de gap en el gimnasio conocí a un chico. Se llama Iñigo y tendrá sus 23 años más o menos. Muy mayor, lo sé pero ahí no acaba la cosa. Cuando entré en la clase él ya estaba y cuando le vi pensé que era el novio de una chica que suelen ir juntos y son muy majos, solemos coincidir, pero cuando me di cuenta que "tonteba" conmigo lo empecé a dudar y sigo haciéndolo. Es super atractivo, majo, gracioso, timidillo. Me gustó pero esto es simplemente un comentario, que quede claro, yo con Alberto y lo de Joel ahora ya tengo suficiente.
Con Joel la cosa sigue adelante. Vendrá en julio y estoy bastante segura que pasará algo más que simples besos pero eso ya se hablará. Con Alberto la verdad que bien, todo a su paso, sin prisa alguna. Hablamos lo justo, tampoco mucho ya que yo he estado fatal estos días y él está con los exámenes de la carrera asi que hablamos lo poquito pero cuando hablamos la verdad que muy bien. Quién sabe que pasará con ésto... Yo por supuesto que no he dicho absolutamente NADA a nadie.
lunes, 26 de mayo de 2014
De lunes a lunes.
Llevo dos días sin salir de casa porque el lunes empecé con vómitos. Todo lo que comía me sentaba mal y lo echaba, pero como estaba muy agobiada, nerviosa, estresada y con mucha ansiedad no le dí mayor importancia hasta el martes.
Fui al gimnasio porque amo el deporte y me relaja muchísimo como ya sabéis (y porque soy una bruta) así que al andar con bastante ansiedad con más motivo aún.
Estando allí me llamó mi madre para ver cómo estaba y al ir a contarle que me encontraba muy mal, me derrumbé. Me puse a llorar sin poder parar. Ahí fue cuando me decidí llamar a mi padre y que me llevar al hospital para que me dijeran que me pasaba. Me hicieron analítica, pusieron medicación por vena, dijeron que lo que yo tenía era una ansiedad de caballo y que por eso me dolía tanto la boca del estómago y tenías las náuseas y vómitos y esos mareos y que con la medicación esa ver si mejoraba, pero lo más importante era que me tranquilizara. Después de dos días sin poder comer, parece que estoy mejor pero no era eso lo que quería contar. Yo quería contar que estando en el hospital esperando a que me llamaran tenía un niño a mi lado, a un niño de unos 2-3 años que lloraba cuando su mamá se iba como si le fuera la vida en ello. Gritaba y lloraba sin que su padre pudiese calmarlo hasta que su madre volvía a su lado. A mí también me gustaría echar de vez en cuando esas lágrimas tan sentidas. Poder gritar de esa manera y sacar todo lo que tienes dentro de vez en cuando, como un niño pequeño sin preocuparte nada más. Yo cuando me derrumbo (cosa que últimamente hago casi todos los días) me siento como un globo que se deshincha por completo, que se hace una pelotita y que se deja coger por cualquiera. Que necesita que cualquiera le preste un mínimo de atención.
Yo tengo uno oso enorme, casi como yo de grande al que cuando me derrumbo lo abrazo con fuerza y me dejó querer por él. Me hago tan bolita, me quedo tan deshinchada, tan encogida que hasta mi oso abulta más que yo. Él me abraza, él me consuela. En esos momentos siento que ese susurro suyo, ese "Yo siempre estaré aquí pequeña. Yo te abrazaré cuando te derrumbes. Todo saldrá bien.", en definitiva, las palabras que sientes en abrazos de esos momentos. Los momentos en los que no puedes detener las lágrimas. Aveces no es tanta la necesidad de que te den una solución porque muchas de ellas no la tienen y otras muchas veces lo que a ti te hace falta es que simplemente te escuchen. Tienes tantas ideas, tantas preocupaciones, tantos pensamientos amontonados que sólo necesitas ser escuchado para ordenarlos, para que ordenándolos encuentres tú tus propias respuestas a todo. A veces sólo necesitas ese abrazo que te descomponga al principio para expulsarlo todo y que te recomponga al final cuando ya tienes las ideas más claras.
lunes, 19 de mayo de 2014
17.05.2014 (Sábado)
Al final he quedado con Alberto y por supuesto que no se lo he dicho a nadie. Me vino a recoger en su coche casi en la puerta de mi casa y, aunque sé que no debería haberme subido al coche siendo la primera vez que lo veía, lo hice y para nada me arrepiento de ello. Estuvimos en su coche hablando todo el rato, nos besamos, seguimos hablando, volvimos a besarnos y el tiempo se nos pasa rapidísimo. Sinceramente estuve muy cómoda, agusto, relajada con él. Es súper atractivo además y... Es que simplemente me gustó yo a él también. No quiero correr pero espero no tardar mucho en volver a verle.
luego Joel ha vuelto. Joel es el chico por el que más he sentido en mi vida. Le conozco desde hace año y medio y nos queremos con locura. Lo nuestro es algo así como imposible porque él es de Ourense y yo de aquí y no nos vemos nunca, con lo que era imposible. Solo nos hemos visto una vez, hace un año. Él me prometió que vendría aquí, a conocerme y lo cumplió. Vino aquí, se quedó en casa de un amigo pero vino sola y exclusivamente a conocerme. Después de los mejores 3 días de nuestras vidas y él tener que irse, comprendí que era imposible y por mucho que yo haya conocido a otros chicos y él tenga novia desde hace 5 meses no hemos conseguido olvidarnos.
Hoy nos lo hemos dicho todo, por mucho que tenga novia hablamos como muy muy buenos amigos pero al decirle hoy que se venga unos días en julio a mi casa el tema se nos ha ido de las manos. Hemos estado hablando prácticamente de todo. Sé que él tiene novia y me siento mal por el hecho de estar hablando de hacerlo o no hacerlo cuando venga o que por supuesto que nos vamos a besar, que él realmente no está enamorado de ella porque me lo ha dicho y aparte que si no no hablaríamos hablado de estos temas, pero aún así yo me siento mal por lo que va a pasar.
También pienso en Alberto, que por supuesto no pienso decirle nada por el momento pero siento que estoy jugando a dos bandos. Con Alberto es muy pronto para decir nada pero puede que llegue a más y Joel va a venir y sé que algo va a pasar porque hemos hablado y siento que estoy engañando a los dos. A uno, aunque sea muy pronto, siento que lo voy a acabar engañando. Aún así voy a ir día a día y a ver que pasa realmente con Alberto. hemos empezado nada simplemente le he conocido.
Lo que voy hacer ahora mismo es disfruta el momento y me da igual lo que pase después, yo voy a vivir que ya es hora de hacerlo y no de preocuparme tanto por lo que va a pasar.
domingo, 18 de mayo de 2014
16.05.2014 (Jueves)
Hoy a la hora de comer me he derrumbado. No podía más y el hecho de que mi mate piense que con el tema de la comida he empeorado... Me altera muchísimo y he roto llorar mientras intentaba acabarme la manzana.
Me he puesto a pensar en Iratxe; lo mal que está y lo poco que puedo ayudarla después de todo lo que me ha ayudado ella a mí, en Mikel; que se preocupa por cosas insignificantes y lo pasa mal por no decírselo a la persona que lo tiene que decir, en el chico que murió atropellado hace tan sólo dos semanas cuando estaban en Mallorca de viaje de fin de curso, a ese chico lo conocíamos todos porque había estado viniendo nuestro instituto toda la vida hasta este año que al repetir se cambió, en Esti (amiga de clase) que estuvo saliendo con él y estaba mal por lo que había pasado, todas las personas que conozco y me importan y están mal por ello, por la increíble rabia que me dá que los de mi clase no se den cuenta que tienen que por lo menos aprobar para sacarse el título y el año que viene poder hacer algo con su vida parte de porros y por qué ver a mi padre me puede.
Que no soporto hablar con mi padre, estar con él o simplemente verlo, me entra una especie de odio, de rencor, de rabia que no puedo con ella. Me gustaría decirle que no quiero que hora se preocupe no quiero que ahora por mí, que no quiero que ahora me ponga ningún tipo de norma, que no quiero que me exija nada, que haga el papel de padre, no lo quiero. No ha hecho nada con lo que él ha estado viendo que me hacían de pequeña y ¿Ahora intentas preocuparte por mí?¿Por cómo estoy? ¿Por lo que me preocupa? Pues no, ahora es a mí a quien le apetece girar la cabeza y hacer cómo que ni vé ni oye nada. Y por esa rabia y tristeza de todo de rumbé a la hora de comer. No podía (ni puedo pero lo sobrellevo) con esa presión, no quiero seguir guardándome todo lo de mi padre dentro pero creo que aún no es él momento. Creo que él tiene que ver que he crecido en todos los aspectos y que he madurado para poder tener ésta conversación que se me antoja no será pronto.
miércoles, 14 de mayo de 2014
14.05.2014 (Martes)
Ayer al mediodía, cuando volvía de clase vi a Itziar, a Chinchu. Yo iba en bici y con música como siempre pero una sonrisa, una mirada, una simple mirada me bastó para saber que me necesita. Duró poco más de un segundo pero a mí no me hizo falta nada más.
Me miró triste, buscando mi mirada, sonrisa forzada, apagada, simplemente me miró buscándome. Yo la mirada así antes, cuando necesita saber que ella estaba bien, que comiendo como debía estaría bien, y ella ayer me miró así. No me hizo falta más tiempo para saberlo. Para saber que estaba mal.
Le he preguntado a mi madre por ella (sus padres y los míos van juntos a la asociación) y ella me ha confirmado todo. Había subido muchísimo de peso, tenía atracones cada dos por tres, no hacía bien las comidas, Isabel (nuestra socióloga) no la ve apenas porque hace las cosas mal y no entra en razones, y ella está muy mal. Después de saber eso y todo lo que su mirada me había dicho yo no puedo quedarme aquí, sin hacer nada por ayudarla teniendo su número de teléfono y no hablando la para ofrecerle mi ayuda, para decirle que me tienes aquí para todo.
Hoy estoy muy cansada de todo el día. Ando con mucha ansiedad y me he tenido que tomarme media pastilla más a la hora de comer, no he ido a clase a la tarde porque me encontraba fatal y luego del gimnasio estoy agotada así que hoy me iré pronto a la cama pero mañana le hablo sin falta.
martes, 13 de mayo de 2014
13.05.2014 (Lunes)
Ayer me quedé dormida pensando en que los que creemos tener las ideas más claras somos los que menos sabemos qué hacrr. Nos centramos única y exclusivamente en esa meta marcada que no prestamos atención e ignoramos lo que nos rodea. Dejamos de lado los demás caminos posibles para llegar a esas metas o apartamos de nosotros todos los contratiempos que puedan surgir; ya sean buenos o malos.
Tu meta puede ser, de estar en el parking de una playa con el coche a ir hasta la orilla de la playa para meterte al agua porque tienes muchas ganas. Decides coger una línea recta para llegar antes sin darte cuenta qué si rodeas un poco la playa te encontrarás un chico guapísimo haciendo paracaidismo, surf o simplemente paseando a su perro con el que haces esa actividad y luego te acompaña a ti al agua. Puede que uno de esos tres chicos (con el que tú te hayas encontrado) acabe pasando algo más y te acabe acompañando en todos tus caminos y metas. Si habrías elegido la línea recta del principio nada de eso habría pasado; y todo por centrarnos en la meta, en el objetivo, en el final.
Yo me estoy centrando únicamente en el curso que viene en irme fuera de aquí (a Bilbao a Pamplona) estudiar y estoy apartando de mí todo lo demás. Quiero tener un buen futuro respecto a los estudios y me estoy cerrando con nuevas relaciones. Una cosa es no querer que una nueva relación me impida concluir mis metas, pero no tengo porqué apartarlo completamente de mí. Una cosa es acceder a conocerle, simplemente a eso y ya se verá que pasa, sin tener que dejar mis objetivos de lado, sin tener que comprometerme a nada pero sí saber qué pasa. Alberto es un buen chico por lo que he hablado con él y no debería ser tan dura, tan cortante con él. "Rubita no te cierres nuevos caminos." me suele decir Mikel (mi mejor amigo desde los 2 años, como Iratxe), así que eso haré, no cerrarme nuevos caminos pero sin obsesionarme en que las cosas pasen, que sea lo que sea lo que tenga que ser.
Yo siempre he sido así (y lo sigo siendo), hacer lo que me apetece cuando me apetece sin importarme la opinión de los demás, pero desde que me he dado cuenta que tengo que volverme por mi misma y que no quiero depender de nadie me estoy cerrando muchos caminos por mucho que sigas "viviendo mi vida". Voy a continuar viviendola como hasta ahora pero sin cerrarme a nuevas oportunidades. ¡Eso será lo que haré!
domingo, 11 de mayo de 2014
Fin de Semana
Me voy a Pamplona. El 27 hago la prematrícula allí y espero tener suerte y que me cojan ya que como me voy a quedar en casa de mis tíos se que voy a estar más agusto y cómoda con los de Pamplona que con los de Bilbao. No es que no quiera a mi tía Esther ni nada por el estilo, es simplemente que ella me agobiará mucho, me pedirá explicaciones por todo y a la hora de estudiar allí, en Bilbao, me va a costar más concentrarme. Además la zona en la que viven mi tía Isabel y mi tío José es más verde y es a lo que yo estoy acostumbrada con lo que me iré allí a hacer Atención a Personas en Situación de Dependencia.
Mis padres prefieren que vaya a casa de mis tíos los de Pamplona porque mi tía es más como una segunda madre por los dos hijos y el nieto de dos años que tiene mientras mi tía Esther y su marido no han tenido hijos y es diferente, asique decidido.
Estoy contenta porque sé lo que quiero estudiar y además, luego, por mucho que tire por sicología con niños que es lo que quiero acabar haciendo, eso tiene muchas más salidas si cambio de opinión o lo que sea y estoy contenta de saber lo que quiero hacer con mi vida y de saber que estos 5 años tan malos que he pasado me hayan servido de algo.
Ayer cuando volvíamos de Pamplona mi madre y yo estuvimos hablando de todo por lo que he pasado.
Llevo casi 5 años con anorexia nerviosa y hace dos ingresé en el hospital porque me estaba muriendo. A mi metro sesenta y dos pesaba 36kg cuando ingresé. No podía ni andar prácticamente, mi temperatura corporal era muy baja, mis pulsaciones también y como yo sola no podía salir de ahí me ingresaron. Estuve casi tres meses en el hospital, en la octava planta, en psiquiatría infantil. Yo tenía 14 años solo y cuando empecé 11. Me pilló el paso a la ESO, no tenía amigos, con la única que me llevaba no vino al mismo instituto que yo y con los demás no me hablaba y se metían conmigo por estar con mi amiga, no decía nada, era calladísima, tímida. Pasé sola y en esa época mis padres estuvieron a punto de separarse por culpa de mis tías y mi abuela parernas.
Mis tías y abuela paternas me llamaban gorda cuando no lo estaba, pesaba 49kg. Tenía muchos granos en la cara y en el instituto se metían por eso también conmigo, luego hice un tratamientos y ahora no tengo ni rastro alguno. Yo no supe como manejar la situación y empecé a dejar de comer, a obsesionarme con mi cuerpo y con el peso, cuando me di cuenta ya estaba en 42kg y no pude parar. Vomitaba todos los días desayuno, comida y cena más todos los atracones que me daba hasta que ingresé.
A día de hoy peso 47kg, cómo de todo y cuando quiero sin pensar en engordar. Por supuesto que tengo días malos de atracones como el del viernes pero no lo paso mal, simplemente lo hice porque tenía hambre y me apetecía comer mucho, muchísimo y de hecho no vomité por el sentimiento de culpa que me generaba antes el comer o los atracones sino porque mi cuerpo (ni ninguno lo haría) no acepta todo lo que fui capaz de comer que lo tuve que vomitar.
Mi sicóloga está pensando en darme el alta para principios de invierno si todo sigue como hasta ahora, solo tendría que coger un poco más de peso ya que aunque haga todo bien y como realmente quiero es algo bajo aún.
Hoy he ido al pueblo, me ha venido a recoger un primo 3° o 4° mío y me ha llevado por no hacer venir a mi madre que ayer tuvieron cena allí y me dejaron sola en casa (como veis me dejan quedarme sola y hacer las comidas sin ningún problema). He estado con mis perritos que son parte de mí, sin ellos no estaría aquí ahora mismo y solo puedo verlos cuando voy al pueblo ya que no me dejan tenerlos en mi casa. Tengo 8 en total porque mi padre y mis tíos son cazadores pero mía mía es una. Una pequeña, mezcla de ratonero con algún otro. La tengo desde los tres años, lleva 13 años conmigo ya y la pobre es viejita.
Le he hecho venir pronto a mi madre porque pensaba que iba a quedar con un chico que lleva 3 semanas insistiéndome en quedar y yo no he querido porque le gusto y el quiere algo más, una relación, pero yo ahora mismo estoy muy agusto y muy bien sola y no tengo muchas ganas de tener que dar explicaciones de nada a nadie pero bueno como el chaval es muy majo y por supuesto que guapo aparte de insistente le he dicho que vale pero sin ningún compromiso pero ya me había dicho que hoy le venía bastante mal, que tenía que estudiar para los exámenes finales de la carrera y no sabía si iba a poder y al final,no ha podido. A mi me da igual la verdad, de echo yo ni he contado ni pienso hacerlo a nadie nada hasta que no sepa que pasa -si es que pasa cosa que dudo mucho- no pienso decirle nada a nadie. Será como nuestro pequeño secreto.
viernes, 9 de mayo de 2014
09.05.2014 (Viernes)
Hola anónimos.
Mi día hoy ha sido agotador.
Me he despertado y se suponía que estaba sola porque mi padre ayer no vino (y ojala hubiera sido así) pero cuando me he levantado he notado algo raro. No sabría explicar el qué pero he notado algo y he ido a la habitación de mis padres a mirar si había alguien cuando para mi sorpresa mi padre estaba ahí. Con el brazo escayolado pero estaba ahí. No sé como se lo hizo ya que ni he preguntado pero tampoco me interesa.
He omitido esa información en mi cabeza ya que eran las 7 de la mañana, tenía que ducharme, desayunar, ir a clase y aún estaba dormida.
En clase, después de haber estado casi dos horas explicando cosas a dos compañeros he salido al recreo con Judith y Haizea (mis amigas de clase) y como de costumbre hemos salido fuera del instituto para que se compraran el almuerzo (yo no como almuerzo, lo veo algo innecesario y además luego llego sin hambre a la comida). Cuando hemos ido a entrar hemos visto a dos conocidas escondidas detrás de coches con lo que hemos supuesto que había profesoras y no podíamos entrar asique, como buen espíritu infantil que tenemos, nos hemos ido al parque en el que nos hemos tirado lo que quedaba de recreo y la primera hora entera y tengo que decir que si me habrían puesto hoy la falta me habría dado igual solo de pensar en todo lo que me he podido reír y lo libre que me he sentido.
A la tarde había quedado con mi madre en la asociación para ir a mirar academias de euskera ya que ahora es cuando más nivel voy a tener si el año que viene lo quiero dar todo en castellano y tal y como están ahora las cosas el EGA es imprescindible y aunque al final me vaya de aquí por tenerlo no pierdo nada y después de haberme perdido para llegar y seguir mendigando mi visita guiada en moto por la ciudad -ya que Sergio solo me la dio por una zona- (mendigar no en el sentido literal de la palabra) hemos ido a mirar los sitios pero los viernes a la tarde están todos cerrados asique nos tocará ir el lunes.
¡Ya tengo mi aro de la nariz puesto! Hoy me he levantado con ganas de ponérmelo y por fin lo tengo. Hasta que no lo he conseguido no he parado y la verdad que soy así con todas las cosas. Ya sea ropa que se me antoja, piercings, calzado, con las notas... Con lo que sea.
Ahora comentaré una cosa que he hecho esta tarde y que todavía tengo que pensar y asumir para luego poder reflexionar pero hoy he vuelto a tener un atracón y de los gordos después de estar muy bien en todos los sentidos y hacer todo bien durante 4 meses. Todavía me sorprendo todo lo que soy capaz de comer en esos momentos, pero como ya he dicho esto lo escribiré otro día, ahora diré que vuelvo a no hablarme con mi padre por algo muy absurdo.
Él es de Burgos pero odia (y cuando digo odiar es poco) a todo el que no sea Vasco. Hemos empezado a hablar de un amigo mío -era amigo de Sergio y lo conocí por el pero ahora me llevo muy bien con él- que es negro y lógicamente cuando se meten con gente que me importa, sea quien sea, yi reacciono y le he dicho que nadie elije de donde ser; donde nacer, que color de piel tener o que idioma hablar, cada uno es dr donde es y no hay que despreciar a nadie por ello. Él es de Burgos y nadie le juzga por ello pero no le digas nunca que él es de Burgos porque te amenaza con darte un tortazo (si aún no te lo ha dado) y además se enfada que incluso da miedo. Esto a él en poco rato (cuando ese tema acaba) se le pasa pero a mi que me mande callar y todo lo mencionado no se me pasa en un minuto.
Soy una persona que no está acostumbrada a enfadarse, discutir, pelearse o llevarse mal con la gente, no me gusta guardar rencor a nadie y si consigues enfadarme me durará bastante el enfado, posiblemente no vuelva a ser lo mismo nunca pero eso de enfadarse y a los dos segundo como si nada... Eso no va conmigo.
jueves, 8 de mayo de 2014
08.05.2014 (Jueves)
Hoy le he visto. A la salida de clase, a la mañana, le he visto. Yo salía, volvía a casa en la bici, con prisa porque tenía que hacer la comida y comer para volver a clase a la tarde, y con la música a todo volumen puesta cuando justo en la recta de la puerta principal de mi colegio, delante mío pasaba Sergio, mi ex novio. Supongo que volvería de hacer trial ya que hacía bueno, no iba en la moto y volvía con dos amigos suyos en la bici de trial. (Muy lógico todo.)
No me ha saludado ni nada y sé que me ha visto y que sabía que estaba detrás porque iba haciendo caballitos para llamar la atención, pero sinceramente me da igual lo que haga o deje de hacer, si me saluda o no ya que yo no obligo a nadie a hacerlo si no quiere pero a mí, sinceramente, esa actitud me parece... ¿Infantil? ¿Inmadura? Y eso que tiene 22 años, unos cuantos más que yo.
Yo con Sergio lo dejé al poco tiempo de empezar. No llegué a quererle ni nada de eso, simplemente me atraía mucho porque físicamente era mi prototipo y... ¡Tenía moto! (Mis novios tienen que tener moto. A mi los chicos mayores que yo con moto me ponen) ¡Amo que me lleven en moto y más si es mi novio! Y creía,-mientras estuve con él lo creía así-, que mentalmente también era mi prototipo; mayor que yo, alto, ojos marrones, guapo, deportista, divertido, "maduro"... Mi prototipo. Lo creía hasta que el otro día (el sábado) le vi en el centro cuando iba con Iratxe (mi mejor amiga desde los 2 . Según me vio, giró la cabeza para no saludarme.
Yo con él no acabé mal, simplemente acabé porque corrimos mucho y ninguno de los dos estábamos,-sicológicamente hablando-, preparados para nada serio. Los dos estuvimos de acuerdo en seguir conociéndonos y seguir hablando con la esperanza de algún día (no muy lejano) volver a intentarlo, con lo que éstas reacciones me están sorprendiendo mucho pero como no quiero darle mayor importancia prosigo.
Después de haber hecho la comida y haber comido, ir a clase, volver para ir al gimnasio, morir allí por el calor y el cansancio que tenía ya, ducharme para volver a casa y hacer la cena por fin me he sentado en el sofá sin nadie que me moleste. Y cuando digo nadie es que mi padre no ha venido hoy a casa y no podéis imaginaros el alivio que es no verle.
Nunca he tenido problemas con mis padres pero después de darme cuenta de ciertas cosas,-porque al fin y al cabo una crece, madura y se da cuenta de las cosas-, con mi padre no ha vuelto a ser lo mismo pero confío en poder perdonar todo eso y que vuelva a la relación que teníamos.
miércoles, 7 de mayo de 2014
07.05.2014 (Miércoles)
A veces me pregunto si el futuro estará ya escrito. Si hagamos lo que hagamos no podremos evitar las cosas. Aún sabiendo que pasarán no poder hacer nada por solucionarlo.
Hoy he visto en clase una película en la que una niña de tan solo 8 años sabía qué día iban a haber ciertos sucesos que matarían a miles de personas, en que lugares y las horas en las que pasarían. Sabía que día moriría ella y el día en el que lo haría su hija, y aún sabiéndolo no pudo evitar nada por más que lo intentó.
Me pregunto si nosotros, aunque no sepamos la fecha, el lugar y la hora lo tendremos escrito también en alguna parte. Esto me hace pensar en todas las veces que he estado a punto de ser atropellada por coches. Sinceramente no son pocas ya que yo voy siempre con mis cascos puestos, con la música a tope y en la bici y cada dos por tres me llevo sustos por correr demasiado y no fijarme.
Recuerdo un día (no hace mucho, el 16 de abril) que volvía de clase escuchando Welcome To My Life de Simple Plan, como una loca. Ese día era importante para mi porque me hacía lo de el pelo y justo me daban las vacaciones de Semana Santa en las que la primera semana me iba a Salamanca y la segunda la tenía sola y exclusivamente para mi que falta me hacia.
Estaba tan nerviosa por todo eso que no podía ni comer, de hecho bajé casi tres kilos en una semana por los nervios. En el último paso que hay para llegar a mi casa no se ve nada bien si vienen coches o no y por lo general yo paso por ahí a toda velocidad ya que vengo de una recta muy larga y no freno, paso sin fijarme y más de una vez me he llevado algún susto con los coches que vienen. Bien pues ese día no se el porqué pero me dio por frenar e ir más despacio en ese cruce y menos mal que lo hice porque venía un coche a toda velocidad que ni paró, y de no haber parado yo me habría llevado por delante. A partir de ese día cada vez que paso por ese cruce (todos los días paso por él) tengo cuidado. No se que fue lo que ese día me hizo tener cuidado, bajar la velocidad o lo que fuere, pero me salvó la vida y por esa (que es la más reciente que tengo) y mil más creo que todos tenemos una fecha para todo y que como sea y quien sea se encargarán de que se cumpla.
Esta es mi opinión. Cada uno tiene la suya y yo las respeto por completo todas, pero yo creo que el principio y el final están escritos y nada podemos hacer para cambiarlo.
Como podéis comprobar soy una persona que habla hasta por los codos y que se enrolla como nadie para contar poca cosa pero bueno iré al grano sobre mi día.
Después de ver esa película y estar deseando salir al recreo con mis amigas de clase ya que hacía un sol increíble me he tenido que quedar en clase sin salir para explicarle a un compañero lo que estamos dando en matemáticas. A mi personalmente no me cae muy bien pero todo lo que sea ayudar mientras esté en mis manos pues adelante. No me importa si veo que la otra persona pone interés y más cuando se que soy la única en toda la clase que puede ayudarle. No tanto por el hecho de ser a la que mejor se le da ni por ser la que mejores notas saque, sino por el hecho de ser la que más paciencia tiene y haber conseguido que una de mis amigas de clase después de 4 años sin haber hecho absolutamente nada aparte de suspender haya conseguido que entendiera las cosas y al final aprobara. El caso es que yo he conseguido que lo entendiera y supiera hacerlo en 30 minutos cosa que otra persona por falta de paciencia, explicarlo mal o lo que sea no habrían conseguido y a mi es lo que me vale. Que al final lo entiendan y sepan hacerlo.
Esta tarde después de haber salido a correr mis 45 minutos y haberme preparado, me he ido a la tienda de piercings a ver que tal iba el mío de la nariz y a comprarme un aro que me lo quiero cambiar ya. Me lo hice hace 15 días pero como lo tengo tan bien yo me lo quería cambiar y gracias a que el chico me ha dicho que no le quedaba del que yo quería y que esperara unos días aún que sino ya lo tendría puesto. Como no he conseguido mi aro se me ha metido hacerme en las orejas y después de 40 minutos buscando una farmacia en la que lo harían y de al fin encontrarla ya no me apetecía y me he vuelto a casa para ayudar a mi madre con la cena ya que otra de mis pasiones aparte de hacer deporte es cocinar.
martes, 6 de mayo de 2014
06.05.14 (Martes)
Ya que yo estoy completamente en contra de lo "normal", a lo que estamos acostumbrados, a la rutina y a la monotonía he decidido empezar un martes. En realidad iba a empezar ayer pero parece ser que el destino, el futuro o lo que quiera que sea y en lo que yo creo ha decidido complacerme y evitar que me una a la rutina que tiene la gente con empezarlo todo los lunes por ser el primer día de la semana.
Hoy, tal y como hago todos los días ya que no me queda otro remedio que ir a clase para tener un futuro menos... Digamos que menos malo que el de una persona sin estudio alguno, pues he ido a clase con ganas de aprender y, por supuesto de saber mis buenas notas(un precioso 10 y un, digamos que bastante agradable 9'1) después de haber estado dos semanas de vacaciones. La mañana ha ido como de costumbre y muy tranquila hasta que mi asqueroso lio (y digo asqueroso porque después de haberle besado tuve que lavarme la boca como lo hacen en las películas por el asco que me dio) de navidades me ha tirado del pelo para ver si se caía y preguntarme que qué me había hecho en el. Yo, por supuesto que me he puesto mis preciosas y amadas extensiones rubias con puntas fucsias de 60cm hacia un lado y sin mirarle me he ido con mis amigas hacia clase hablando de nuestras cosas y riéndonos tal y como hacen las chicas de 17 años.
Cuando he vuelto a casa me he puesto a leer la nota que me había dejado mi madre en la mesa de la cocina, la cual ya estaba a la hora del desayuno pero que no me ha apetecido leer y me he bajado a por el pan tal y como lo pedía ella junto a que me echara comida suficiente y que por favor me la comiera toda. La verdad es que no lo he hecho, pero simplemente porque no tenía nada de hambre y estaba con el estómago mal.
Después de haber pasado dos horas de mi querida y preciada tarde de martes en clase de gimnasia, eso sí, sin hacer otra cosa que no fuera hablar con mis amigas, me he ido unas tres horas al gimnasio y luego ya me he vuelto a casa.
Adoro ir al gimnasio y estar en forma, todos los días hago deporte, si no voy al gimnasio (no quiero abusar para no preocupar a mi madre innecesariamente) salgo a correr por el monte que hay al lado de mi casa. Cuando estoy corriendo o mismamente cuando estoy en el gimnasio con la música del móvil a tope, me siento libre. Me desahogo. Me relajo. Me siento viva y llena de energía a la par que en forma, y esa sensación yo no la cambio por nada.
A la hora de cenar, estando ya los tres en casa, mi padre, mi madre y yo, me han dicho que el sábado tenían una cena y que iban a ir al pueblo a dormir. Mi madre ya suponía que yo me quedaría aquí pero mi padre, quien piensa que su hija sigue teniendo 8 años y que puede manejar su vida a su antojo pues se ha enfadado bastantes al saber que no iba a ir allí y pensar que ya el año que viene no estoy en esta casa sino en Bilbao estudiando lo que me gusta. La verdad es que sus enfados a mi me valen bien poco, no se preocupó lo más mínimo cuando su amigo, el que le ayudaba en el pueblo, me metía mano, ni hizo nada por evitarlo, ahora sus opiniones y todo lo que mandar o simplemente saber de mi respecta pues me importa muy poco. Cuando él se enfada lo hago yo también, y que me enfade yo es mucho peor que cualquier otra cosa con lo que no me afecta lo más mínimo.
Después de este día yo he acabado agotada y estoy escribiendo esto con mis pocas últimas energías. Buenas noches anónimos míos :)
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