Soy una chica de 16 años, alegre y divertida pero a la que a la vez su pasado le atormenta y la que quiere compartir su día a día y sus problemas para así ayudar a los demás y sobre todo a si misma.
miércoles, 20 de agosto de 2014
20.08.2014 (miércoles)
Ha pasado tiempo desde la última vez que decidí poner esto un poco al día pero tranquilo, hoy vengo fin intenciones de contar todo.
Vamos a empezar por los chicos si te parece. O bueno por los que no tienen mucha importancia pero de los que hay que hablar:
Joel, evidentemente no ha venido éste verano ni lo hará, no sé si vendrá alguna vez o ni siquiera si volveremos a vernos pero no es que me importe. Le dije justo antes de que se acercara la fecha en la que iba a venir que yo estaba con depresión y que estaba muy mal. El no me preguntó, ni siquiera me habló para preguntarme que tal estaba y el día que le hablé yo para... No se, hablar con él me dijo que estaba ocupado y que ya me hablaría a la noche pero de eso hace ya casi un mes y sigo esperando a esa noche. Le hablaré, ya lo tengo pensado y de hecho quiero hacerlo el día que vaya a Donosti a ver a Unai asi que ya te lo contaré.
Usta, no pienso repetir la historia de como conocí a Usta ni lo que pasó ni nada pero después de año y medio sin hablarnos, sin saludarnos, por la calle ni nada me habló hace dos semanas desesperado por que en resumidas cuentas tiene principios muy claros de anorexia después de haberlo dejado con Esti hace un mes (sí, Esti y Usta volvieron a intentarlo). Yo en esos temas sí puedo ayudar, sea quien sea ayudaré y eso estoy haciendo pero después de 4 días de conversaciones sobre comida, los problemas que te causa y todo decidimos tomar un pequeño descanso y hablarle un poco de mi, contarle cómo estaba mi vida en éste momento y dejar lo otro un poco de lado. Eso empezó ayer y sinceramente me tira unas indirectas muy directas pero como yo soy así de maja le corto el rollo en la primera. Mi intención solo es ayudarle con eso, nada más.
Alberto desapareció de mi vida hace mucho ya y no me importó no nada por el estilo. Sí nos vemos por la calle un hola que tal y esas cosas por supuesto que si (le vi en fiestas y así fue) pero ahí acaba todo. Muy majo y todo eso pero no para mi.
Queda un chico que es el más importante pero me gustaría dejarlo para el final asi que seguiré hablando de lo maravilloso que es estar con Pablo, cogerle en brazos, cantarle canciones, contarle cuentos... No puedes hacerte una idea de lo que quiero a ese precioso bebe. Cuando le cojo en brazos me lo pongo de pié apoyando su cabeza en mi pecho, si barriguita en la mía y sus piececitos llegando poco más abajo de mi ombligo. Sus manos a veces apoyadas en mis pechos y otras veces rodeando mi cintura, mis manos sujetándole por debajo del culo. No sabéis como me siento en esos momentos. Me quedo embobada mirando esa preciosa carita, su respiración tranquila, esa paz, ese amor, esa tranquilidad y ternura que desprende es tan grande... Es mi más precioso bebe.
Con Utrera e Ibai... Prefiero saltarme ese tema, lo siento. Con Iratxe cada día mejor, es más que mi amiga y la quiero con locura, nada nuevo.
Y bueno ahora sí, ya te hablo de él que tienes ganas de saberlo todo de una vez por todas, te hablo de Unai.
A Unai lo conocí en la boda de mi prima Lorena el 25 de julio y desde entonces lo supe. Era él. Era a quien tanto había estado esperando. Era a quien quería a mi lado y dentro de poco podré decir que lo tengo. Que nos tenemos. Desde ese día hemos estado quedando mucho, cada vez que estábamos juntos cada vez mejor, todo tipo de temas, reírnos, picarnos, hablar hasta por teléfono más de una hora seguida sin silencios incómodos. Merece la pena, mi prima me lo ha dicho y ella le conocé desde que nació, ella quiere lo mejor para mi y él vale, además a mi me gusta mucho, tanto que es con él que más he hecho y en muy poco tiempo. Él último día que quedamos todavía eran fiestas aquí (08/08/2014) y estuvimos hablando, riéndonos... Me medio hizo dedos y no podía controlarme. No quería que no lo hiciera porque me sentía agusto siendo él y eso no me había pasado nunca. No me importó lo más mínimo y de hecho esa, pequeña chorrada nos ha dado confianza, que poco a poco vayamos adelante.
Él el día 9 se iba a Donosti y hasta septiembre no vuelve, quedamos en que yo iría (en eso quedé yo con mi cabeza) y seguimos hablando, y hablando, y hablando... Hasta tres días antes del día que pensaba ir a Donosti a verle. Yo supe desde el primer momento que algo había pasado y empecé a preocuparme. Había perdido el móvil y no podía comunicarme de ninguna manera con él. Unas chicas lo tenían y se estaban haciendo pasar por él en su whats app, en los mensajes de texto y en las llamadas que me cogían. Eso fue el lunes, el día que iba a ir. Cuando me enteré que no era él (ya lo sabía, mi sexto sentido) empecé a intentar ponerme en contacto con él cómo fuese. Conseguí el teléfono de su casa gracias a mi madre pero evidentemente no cogía nadie porque no están aquí, busqué en la guía telefónica a ver si encontraba algo en Donosti, busqué hasta debajo de las piedras cuando mi madre me dio la idea de llamar a mi prima y pedirle el teléfono de su madre. Quedé con ella a las 22:15. Poco antes Iratxe (yo no podía hablar de los nervios y de todo), en un insistente intento de hablar con los que tenían si móvil les dijo que si no eran los dueños del teléfono dejaran de hacer el idiota porque la denuncia que les iba a llegar por robo y suplantación de identidad iba a ser bonita. Al momento apagaron el móvil y confirmamos que no era él (cosa que ya sabíamos). Se lo conté todo a mi prima y me dio el teléfono de su madre a quien hablé al momento por Whats App diciéndole que por favor dijese a Unai que me llamara. Al día siguiente hablé con el y después de decirle 40 veces que iba a matarlo por haberme preocupado de esa manera quedamos en que cuando pudiera me hablaría con el móvil de su madre ya que no tiene nada más con lo que poder comunicarse. Estoy esperando a que pueda hacerlo y en cuanto lo haga le diré que al día siguiente me espere en la estación de buses a las 16:15 que estaré ahí. No sabes lo que necesito verle, lo que necesito abrazarle y ver que todo a sido una pesadilla. Las noches que llevo sin poder dormir por él y eso que cuando necesito sentirme "bien" toco la pulsera que me dio en fiestas. Es la pulsera de La Larga Marcha De Kas, una chorrada pero el detalle y la forma en la que la dio me bastan.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario