domingo, 20 de julio de 2014

20.07.2014 (Domingo)

Estoy cansada, cansada de que me insistan en contar lo que me pasa y luego cuando lo saben todos me digan un simple "Uff, no se que decirte. Si necesitas algo dimelo." La gente siempre quiere saberlo todo, se piensan que todos tienen los mismos problemas o parecidos, que todo se puede solucionar y yo lo pienso así pero no siempre los problemas son los mismos, no siempre es tan facil o tan común todo. Una vez que cuentas algo que está fuera de lo que se suele oír es como si la gente se bloqueara, como si no supieran hacer otra cosa que sentir pena y lástima por ti, querer retroceder y elegir la opción de no insistir más y que no cuentes tu problema. Lo que necesito no es que la gente se compadezca de mi, que sienta lástima por lo que me pasa, que quiera alejarse de "los problemas no comunes", que no sepan que decir ni como actuar, lo que necesito es que me ayuden a salir de casa cuando yo prefiera quedarme tarde tras tarde tumbada en el sofá con mi oso de peluche y mi manta verde, lo que necesito es que me den su opinión, prestarme su ayuda sin exigirse que sea el consejo perfecto. A veces los consejos que te dan otras personas son una mierda, son los peores consejos que te hayan dado, que no te sirvan de nada pero es que yo no quiero el consejo perfecto. Yo no quiero que me solucionen mis problemas. Yo no quiero que superen mi depresión por mi, solo quiero que me presten su ayuda para que yo pueda hacerlo, que me den un abrazo cuando no sepan que decir y que me apoyen no que huyan como si tener un problema poco común te hiciera ser un bicho raro. Así es como me siento yo cada vez que me insisten en que lo cuente día tras día y luego me respondan el no se que decir. No me importa contar lo que me pasa una y mil veces porque no me avergüenzo de ello, si no lo cuento es porque me se las respuestas de la gente y prefiero evitarlas.

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